El fuego siempre ha estado presente en nuestro territorio. Los incendios han moldeado nuestro paisaje y nuestra biodiversidad. Es un elemento natural de nuestros ecosistemas con el que debemos aprender a convivir. Sin embargo, en las últimas décadas, el progresivo abandono rural ha provocado que tengamos una masa forestal continua, no gestionada, que representa una enorme cantidad de combustible para el fuego. Además, los efectos del cambio climático sobre la sequedad de la vegetación y las condiciones ambientales han contribuido a la aparición de grandes incendios forestales, de gran intensidad y comportamiento muy impredecible, que sobrepasan la capacidad de extinción.
Por todo ello, es necesario impulsar una gestión forestal sostenible como estrategia de gestión del riesgo de incendios y para facilitar su extinción.
La ganadería extensiva tiene elevados beneficios para la sociedad. Contribuye a la conservación del paisaje, la gestión del riesgo de incendios y la producción de carne y productos lácteos de alta calidad. Sin embargo, la presencia de pastores y su ganado se ha vuelto cada vez más rara en nuestro territorio, provocando un incremento de las cargas de combustible forestal y un aumento del riesgo de sufrir grandes incendios forestales.
A través de promover la ganadería extensiva y la venta comercial de sus productos derivados, el proyecto “Rebaños de fuego" busca pastar los bosques como medio para reducir la cantidad de vegetación combustible y crear espacios abiertos entre zonas boscosas en áreas estratégicas del territorio.
El proyecto pone en común a los agentes públicos y privados interesados en la continuidad del pasto en nuestros bosques haciendo converger sus necesidades. A tal fin, articula una cadena de producción y consumo de alimentos procedentes de los rebaños participantes que aportan como valor añadido la prevención de incendios en zonas forestales estratégicas (definidas por Bomberos y/o técnicos forestales del Departamento de Agricultura).
Con “Rebaños de fuego”, los pastores participantes introducen sus rebaños en zonas forestales con unos objetivos de control del sotobosque.