Actualmente, y según datos propios de la Generalitat, cerca de 3.500 personas con discapacidad intelectual en Cataluña permanecen a la espera de una plaza para poder vivir con los apoyos necesarios, ya sea en una residencia, un hogar-residencia, o por contar con asistencia en el propio hogar. Por otra parte, los servicios de atención diurna, fundamentales para el desarrollo personal de gran parte del colectivo, acumulan a más de 1.000 personas a la espera de acceder. Dincat, representante del sector de la discapacidad intelectual en Cataluña, denuncia esperas de hasta 10 años para acceder a una vivienda por personas con discapacidad intelectual.
Para cubrir las necesidades de vivienda de las personas con discapacidad, la Fundació Vimar busca, mediante este proyecto, construir una residencia en Platja d'Aro para treinta personas con discapacidad que a su vez funcione como centro de día para 20 personas más. De esta forma pretende ofrecer a las personas con discapacidad del Baix Empordà ya sus familias un servicio a día de hoy inexistente.
Esta residencia está pensada para ser la casa de personas con discapacidad, así como de su familia, con una atención personalizada que responda a sus necesidades. Además, la residencia contará con zonas comunes en las que los usuarios externos pasarán el día y donde compartirán ratos y actividades con el resto de residentes.