Desde el 24 de febrero de 2022, cuando tropas rusas iniciaron una ofensiva militar en territorio ucraniano, aproximadamente un tercio de la población de Ucrania se ha visto obligada a huir de sus hogares, hacia otras regiones del mismo país, o hacia países vecinos, en busca de refugio.
El 90% de las personas desplazadas dentro y fuera de Ucrania son mujeres y niños, dos colectivos altamente vulnerables que al desplazarse deben hacer frente a un riesgo muy alto de abuso sexual y/o explotación. Estimaciones de la Organización Internacional por las Migraciones (Diciembre, 2022) indican que a finales de 2022, había 5,9 millones de desplazados/das dentro de Ucrania. De éstos, un 25% eran menores de 18 años.
Los niños dentro de Ucrania sufren las consecuencias de la guerra a un coste muy alto. Desde el inicio de la guerra, más de 209 instalaciones educativas han sido completamente destruidas, y más de 1.800 han sido dañadas. De las que se mantienen de pie, más de 4.000 están siendo utilizadas para otros fines, incluyendo como refugios y puntos de distribución de ayuda. Los niños que abandonan sus hogares, a menudo están angustiados por todo lo que han vivido, muchos de ellos han sido separados de sus familiares y han sido testigos de violencia a su alrededor. En este contexto, la falta de espacios seguros en los que puedan aprender y relacionarse con otros niños, agrava aún más la situación.
Es precisamente para ayudar a estos niños y niñas que el proyecto que propongan desde Street Child es crucial. Poder ofrecer servicios de atención a la salud mental en espacios donde los niños se sientan seguros, mejorará su rendimiento y estado emocional. Además, a través de la concienciación con familiares y comunidades de acogida se conseguirá disminuir la exposición a riesgos como el abuso sexual, la explotación infantil y la separación de los/las niños/as de sus cuidadores/as.
Street Child pondrá en marcha un programa integral de protección de la infancia en las regiones de Kharkiv y Kherson en Ucrania, a fin de proporcionar servicios de protección y apoyo a 2.000 niños y niñas entre 3 y 17 años, de los cuales un 10% de los beneficiarios serían niños y niñas con discapacidades.
Para llevar a cabo este proyecto, Street Child trabajará con organizaciones locales con larga experiencia en el terreno.